Los errores de buceo más tontos son los que no deberías cometer. Los que te enseñan a evitar desde el primer día de buceo. Pero ¿cuáles son y por qué ocurren? Sigue leyendo para descubrirlo....
Todos hemos pasado por ello. Llegas a tu crucero de buceo, aguantas el briefing, tomas tu primera comida y empiezas a hacer nuevos amigos. Siempre se habla de aventuras pasadas y hay cierta tendencia a exagerar esas experiencias.
Then dive time comes, the real excitement kicks in, and it’s time to go…and suddenly you’re in the water with no fins on. Silly mistakes can make you the preferred laughing stock of the day onboard, maybe for the whole week if it’s bad (or funny) enough, but sometimes they can also have disastrous consequences.
Así que, de nosotros para ti, aquí tienes la primera parte de nuestra serie sobre cómo evitar el tormento eterno de tus compañeros de buceo esquivando algunos de los errores de buceo más tontos y buceando como un profesional;
¿Dónde está mi aire?
Estás buceando, necesitas aire. No es ningún secreto y, sin embargo, ¿cuántas veces te han pedido, o has tenido que pedir, ayuda para abrir el aire cuando ya estabas en la plataforma de buceo o en la neumática?
Peor aún, ¿cuántas situaciones de poco aire o sin aire has visto o vivido? Casi siempre acaban sin drama real, al fin y al cabo estás entrenado para gestionarlo.
Antes de tu inmersión
Nuestro objetivo, sin embargo, debería ser evitar este error tonto al bucear. Antes incluso de ponerte el equipo, asegúrate de que el aire esté abierto. Comprueba el manómetro, haz unas cuantas respiraciones para asegurarte de que la aguja no se mueve. Vuelve a comprobarlo una vez equipado. Pídele a tu compañero que lo compruebe. Échale otro vistazo justo antes de saltar y descender.
Durante tu inmersión
Una vez que desciendas, comprueba tu aire con regularidad. Si eres como la mayoría de huéspedes, puede que no hayas buceado mucho, o recientemente, antes de volver al agua.
Pregúntate: ¿ha cambiado tu consumo de aire? ¿Estás un poco estresado por volver al agua? ¿Hay corriente? ¿La visibilidad es mala? ¿Quizás hay algo realmente emocionante que ver?
Todas estas cosas pueden afectar a tu consumo de aire, así que mentalízate para comprobar tu aire con regularidad. Nunca lo comprobarás demasiado. Asegúrate de que tu manómetro sea fácil de alcanzar y, si te estás acercando a esos 50 bar (700 PSI), entonces avisa a tu guía. ¿Por qué...?
Lo sabemos todo
If your guide (or anyone really) asks you how much air you have left… DO. NOT. LIE. All of our guides, our ground based staff, or anyone who has worked on boats or as an instructor will tell you the same thing. We know when you are lying.
Lo sepas o no, lo veas o no, tu guía suele comprobar tus botellas después de la inmersión. Tu guía echará miraditas disimuladas a tu manómetro durante las inmersiones. Oyen la alarma de poco aire de tu ordenador de buceo. Un buen guía sabe ver el volumen de burbujas que estás soltando. Ellos sabemos y no quieren de ninguna manera que te quedes sin aire.
Help them to help you, just let them know exactly what you have. It’s not just about keeping the air flowing; for your guide, it’s about adjusting the dive to maximise everyone’s dive time. It’s about keeping a smooth steady ascent profile. It’s about offering you the bigger tank to get you more dive time.
Recuerda, tu aire es, literalmente, tu línea de vida. Trátalo como tal. Llevar la botella grande, mantener informado a tu guía y hacer una inmersión algo más corta no significa que seas mal buceador. Al contrario, son cosas que te hacen un buceador más inteligente y ¡y te ayudan a evitar cometer uno de los errores de buceo más tontos que existen!



